Un estudio descubre que las abejas pueden reconocer un número limitado de rostros humanos

Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Psychology muestra que insectos como la abeja europea (Apis mellifera) y la avispa común (Vespula vulgaris) usan mecanismos de procesamiento visual son similares a los humanos, lo que permite reconocer rostros humanos.

La investigación ha sido liderada por el Centre de Recherches sur la Cognition Animale de la Universidad de Toulouse en Francia, y en él han participado también investigadores del Institut für Zoologie III de la Universidad Mainz en Alemania, de la Universidad de Colonia, en Alemania y del Royal Melbourne Institute of Technology y la Universidad Monash en Australia.

En las pruebas realizadas se entrenaron abejas y avispas individualmente proporcionando recompensas de sacarosa. Los resultados mostraron que, a pesar de que estos insectos no tienen una razón evolutiva para procesar rostros humanos, sus cerebros aprenden a reconocerlos de manera confiable al crear representaciones ‘holísticas’ de las imágenes complejas. Ponen características juntas para reconocer un rostro humano específico.

Representación de información que una abeja puede ver en una cara. (Foto Adrian Dyer)

En declaraciones recogidas por La Vanguardia, uno de los investigadores, Adrian Dyer, apunta: “Lo que faltaba era una comprensión de si esto se llevaba a cabo en insectos debido a la simple interpretación de las características faciales individuales, o al uso de una interpretación más compleja de ‘imágenes completas’ -tratamiento holístico de la cara- como sucede en los humanos”. “Ahora sabemos que los cerebros pequeños de insectos pueden reconocer confiablemente al menos un número limitado de caras. Esto sugiere que en los humanos, la ventaja de nuestro gran cerebro puede ser la gran cantidad de individuos que podemos recordar”, expone Dyer.

El artículo completo está disponible en https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2018.01313/full