Nuevamente las colmenas deberán alejarse de los cítricos en Valencia

La Conselleria de Agricultura vuelve, un año más, a obligar a la inmensa mayoría de los apicultores valencianos a salir de las zonas citrícolas, según denuncia la organización profesional agraria La Unió, tras la publicación el 3 de marzo en el Diario Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) del Acuerdo del Consell de la Generalitat por el que se aprueban medidas para limitar la polinización cruzada entre plantaciones de cítricos, conocido por los apicultores como la “pinyolà”.

La normativa de la pinyolà de este año únicamente dejará asentar, en el mejor de los casos, “el 25% del total de las colmenas censadas en toda la Comunitat Valenciana, aproximadamente unas 99.000 sobre un total de 400.000”. Aunque se incrementa el número de municipios con posibilidad de asentamientos, “éstos siguen siendo totalmente insuficientes para cubrir las necesidades de los apicultores”, señala esta organización agraria.

La Unió también cuestiona que la normativa permita en las zonas donde se podrán asentar colmenas la utilización de tratamientos a base de ácido giberélico o de sulfato de cobre durante el periodo de floración, como método alternativo para reducir significativamente la presencia de semillas en los frutos y recuerda que la normativa comunitaria al respecto desaconseja los tratamientos fitosanitarios en época de floración.

Los apicultores profesionales de la Comunitat Valenciana no han recibido el pago de las ayudas a la biodiversidad, así como no disponen desde el año 2009 de compensaciones económicas debido a la disminución de ingresos por su alejamiento de las zonas citrícolas que les impide la producción de miel autóctona de azahar.

La Conselleria de Agricultura, dicen, “ha vuelto a dejar en la estacada a los apicultores valencianos porque siguen sin reducirse las limitaciones respecto al año anterior y tampoco se han introducido mejoras sustanciales que beneficien al sector, mientras que la prohibición se fija desde el 1 de abril hasta el 31 de mayo”.

Hay que buscar, remarcan, “soluciones que sirvan de consenso al sector apícola y sector citrícola; este año, más si cabe, se precisa que los apicultores puedan asentar sus colmenas en las zonas citrícolas debido a la elevada mortandad y baja producción de la pasada campaña a consecuencia de las condiciones climatológicas adversas ya que con la producción de miel de azahar se recuperarían los colmenares valencianos”.

La nueva normativa, concluyen, “no busca un equilibrio en las relaciones entre apicultores y citricultores. Se subvenciona el cambio varietal en cítricos pero no se resuelve el problema de la polinización cruzada y se deja a los apicultores en una situación de total indefensión que perjudica gravemente sus rentas”.